La historia del mazapán

Seguro que estos días ya has comenzado a degustar la riquísima variedad de dulces navideños: turrones, galletas, polvorones, mazapanes… Hoy os queremos contar la historia del mazapán, que como otras muchas cosas de Toledo viene envuelta de un halo de leyenda propio de la historia de la ciudad.

Aunque hay versiones que sitúan el origen del mazapán lejos de España. Una de ellas cuenta como creador a un panadero alemán de Lübeck para combatir la hambruna en el siglo XIV, y otras lo sitúan en Venecia (Italia) y su “marcipane” o pan de San Marcos, un dulce típico utilizado en las fiestas del patrono de la ciudad.

Pero sin duda, la versión más aceptada data su origen en el siglo VIII, durante época de Al-Andalus, ya que la palabra mazapán se parece notablemente a la palabra árabe “mautha-ban”, empleada para designar la figura de un califa sentado, dibujo que llevaban las monedas y con las que se adornaba una pasta dulce. Y fue en Toledo, epicentro de la época, en donde gracias a la herencia árabe y judía, sumado al buen hacer pastelero de los conventos de las monjas, se comenzó a hacer mazapán.

La leyenda cuenta que fueron las monjas del convento de San Clemente quienes inventaron el mazapán. Sin embargo, la primera receta de mazapán data de 1525. Durante el siglo XVII aparecen ordenanzas para la fabricación de mazapán, en 1615 aparece una de ellas en la que se indicaba que éstos debían “estar jaropados de almendras de Valencia y de azúcar blanco, y no de otra manera”. Desde entonces hasta ahora no ha variado la receta, únicamente se cambia la presentación.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*
Sitio web

*